Turismo

Caza y Pesca

En los dos valles que integran MACOVALL, (Tera, Vidriales) se ha constituido recientemente la Sociedad deportiva Comarcal ” LOS VALLES” formada por treinta localidades, cuyo ámbito territorial cinegético supera las 40.000 hectáreas.

Dicha Sociedad de caza posee 1800 socios propietarios de terrenos cinegéticos y además ofrece un “TURISMO CINEGETICO” a cazadores de otras CCAA principalmente: Asturias, Galicia, País Vasco Madrid, etc.

Su oferta principal para desarrollar el deporte de la Caza, son las especies cinegéticas de caza menor, aunque en los últimos años se han empezado a organizar monterías de Jabalí y Zorro, con excelentes resultados en las capturas.

Uno de los objetivos de MACOVALL es ofrecer este turismo cinegético para que de alguna forma aporte un beneficio no solamente a las localidades que integran la Sociedad Deportiva, sino también todos los puntos hosteleros de la Comarca.

Además del deporte de la caza, también se puede practicar la pesca, no en vano la comarca se halla delimitada por grandes ríos e infinidad de riachuelos, en los que puede capturarse especies, que van desde la Trucha hasta el Lucio, pasando por la tenca, la carpa o el blas-blas.

Existe además un coto la localidad de Mózar de Valverde, donde se pueden disfrutar del deporte de la pesca sobre todo trucha.

 Galería de Caza y pesca

Gastronomía

La abundancia agrícola y ganadera, piscícola y cinegética de la mancomunidad se hace patente en la mesa. Variedad y sabor caracterizan una gastronomía en la que desataca la elaboración tradicional de las piezas de caza; los “Pichones a la rápida” o las perdices, palomas, codornices y liebres, cocinadas según las recetas transmitidas de generación en generación, son algunos de los platos que deben probarse, sin olvidar las truchas de la región, pescadas en el Órbigo o el Tera, dos de los ríos trucheros con mayor fama en las provincias de Zamora y León. Los pimientos de la zona y el queso de oveja servirán de acompañamiento perfecto. De postre, la tarta del Císter, elaborada con almendras, y la tarta Capuchina, completan la repostería artesana típica de la zona.

Bajo la mención “Vino de la Tierra”, los Valles de Benavente dan un vino “de aguja”, rosado, afrutado y suave, elaborado con diversas variedades de uva, destacando la Tempranillo, la Mencía y, en especial, la Prieto Picudo. La región vinícola más extensa de la provincia también ofrece tintos suaves y vinos blancos de Malvasía y Verdejo